“Me Seréis Testigos”: Un Camporee que encendió la misión en los Guías Mayores.
Con un fuerte llamado al compromiso misionero, el Camporee de Guías Mayores “Me Seréis Testigos” reunió a jóvenes líderes en una experiencia espiritual, formativa y desafiante que marcó sus vidas para el servicio.
En un ambiente lleno de entusiasmo, compañerismo y profundo compromiso
espiritual, se llevó a cabo el Camporee de Guías Mayores bajo el lema “Me Seréis
Testigos”, inspirado en el mandato de Cristo en Hechos 1:8.
Durante varios días, los participantes vivieron una experiencia integral que
combinó el crecimiento espiritual, el desarrollo del liderazgo y la capacitación
misionera. Cada actividad fue diseñada con el propósito de fortalecer la identidad
del Guía Mayor como un discípulo activo, comprometido con la proclamación del
evangelio.
El programa incluyó momentos especiales de adoración, estudios bíblicos,
predicaciones inspiradoras y dinámicas que desafiaron a los jóvenes a salir de su
zona de confort y asumir un rol activo en la misión. Además, se realizaron
actividades prácticas enfocadas en el servicio comunitario, reafirmando el llamado
a ser testigos no solo con palabras, sino también con acciones.
Uno de los aspectos más destacados del camporee fue el espíritu de unidad y
entrega evidenciado en cada participante. Jóvenes provenientes de diferentes
iglesias se unieron con un mismo propósito: crecer en Cristo y responder al
llamado de ser luz en sus comunidades.
El lema “Me Seréis Testigos” no solo fue un tema, sino una experiencia vivida.
Cada mensaje, cada actividad y cada momento de reflexión apuntó a un mismo
objetivo: motivar a una generación a vivir su fe de manera auténtica y
comprometida.
Este camporee deja una huella significativa en la vida de los Guías Mayores,
quienes regresan a sus iglesias con una visión renovada, listos para liderar, servir
y compartir el amor de Cristo en cada lugar donde Dios los llame.
Sin duda, este encuentro reafirma el compromiso de la iglesia en la formación de
líderes jóvenes que no solo creen, sino que viven y comparten su fe con pasión.